gabinete psicopedagógico en Ferrol

aprender a organizarse. ganar autonomía.

Entrenamos funciones ejecutivas en niños y adolescentes, con o sin diagnóstico. Grupo, trabajo individual y familia, con objetivos para su día a día.

las herramientas se aprenden a bordo.

Practicar cómo planificar, mantener la atención y volver a intentarlo. Herramientas para avanzar por sí mismos.

mira lo lejos que has llegado.

Reconocer cada avance, ajustar lo que cuesta y seguir practicando. Con la familia como parte del camino.

acompañar no es llevar el timón

el viaje es suyo.
el apoyo, nuestro.

Acompañar es ayudarles a hacer cada vez más por sí mismos.

Partimos de lo que les cuesta. Practicamos con apoyo para que puedan aplicar lo aprendido en clase, en casa y en su día a día.

así entrenamos

no hay que elegir
el camino a solas.

Partimos de lo que cuesta en el día a día, no de una etiqueta ni de una edad. Dos itinerarios que pueden combinarse según las necesidades y el momento evolutivo de cada participante.

con o sin diagnóstico. con un punto de partida propio.

Rumbo se dirige a niños y adolescentes. En la primera entrevista escuchamos a la familia y valoramos qué apoyo puede encajar. Tener un diagnóstico no determina el itinerario; no tenerlo tampoco cierra la puerta.

consultar por dónde empezar

cuando cuesta empezar y organizarse

ponte
en marcha

Sabe lo que tiene que hacer, pero le cuesta arrancar. Se pierde entre varios pasos o deja el material sin preparar. Entrenamos funciones ejecutivas: las habilidades que ayudan a poner un plan en marcha.

  • preparar el material y ordenar los pasos
  • empezar y recuperar la atención
  • adaptarse cuando el plan cambia

También para adolescentes que necesitan reforzar estas habilidades. El punto de partida lo marca la valoración individual.

icono oficial del programa ponte en marcha
pequeños pasos.
más confianza.

cuando cuesta encontrar dirección y sostenerla

motor
personal

Deja el estudio para después, le cuesta sostener un hábito o no encuentra sentido a sus metas. Trabajamos motivación, hábitos y toma de decisiones, conectando el esfuerzo con objetivos propios.

  • convertir una meta en pasos posibles
  • construir hábitos de estudio
  • tomar decisiones con más autonomía
icono oficial del programa motor personal
su manera de aprender.
su propia dirección.

del “le cuesta” a una habilidad que podemos entrenar.

Estas ocho áreas nos ayudan a concretar las necesidades. No son un test ni una lista que haya que cumplir: elegimos objetivos para cada participante.

iniciar una tarea
Dar el primer paso sin quedarse en el “ahora voy”.
organizarse
Preparar el material y saber dónde encontrarlo.
planificar
Dividir una tarea y anticipar qué hacer primero.
sostener la atención
Volver a la tarea después de una distracción.
ser flexible
Buscar otra opción cuando algo cambia.
frenar el impulso
Hacer una pausa antes de responder o actuar.
usar la memoria de trabajo
Mantener presentes los pasos mientras los realiza.
sostener la motivación
Conectar una meta con pequeños pasos y continuar.

no necesitas saber qué programa pedir.

Cuéntanos qué os preocupa. La primera entrevista sirve para valorar el encaje y acordar un objetivo. Podemos combinar elementos de ambos itinerarios.

El apoyo combina taller grupal, trabajo individual y acompañamiento familiar, con objetivos que se revisan. Si hace falta otro tipo de apoyo, os orientamos.

hablar sobre vuestro caso conocer cómo entrenamos

aprender a bordo.
usarlo en tierra.

Taller grupal, trabajo individual y acompañamiento familiar: tres espacios conectados por un objetivo propio. Lo que practicamos a bordo tiene que servir también en casa, en clase y en el día a día.

barco seccionado de rumbo: herramientas guardadas a bordo y un niño al timón
no se trata de tener más herramientas.
se trata de saber cuándo usarlas.
  • taller grupal

    practicar con otras personas

    El grupo ofrece situaciones para entrenar: acordar un plan, esperar un turno o buscar otra solución. No se trata solo de completar una actividad, sino de reconocer qué estrategia ayuda a resolverla.

  • trabajo individual

    un objetivo que tenga sentido para cada uno

    Partimos de lo que le cuesta y de los apoyos que necesita. Ajustamos los pasos y las estrategias a ese punto de partida; compartir un taller no significa trabajar todos el mismo objetivo.

  • familias a bordo

    acompañar sin hacerlo por ellos

    La familia aporta lo que observa en casa. Acordamos cómo acompañar la práctica cotidiana con apoyos concretos, como hacer visibles los pasos de una tarea, dejando espacio para que gane autonomía.

  • objetivos revisables

    observar, ajustar y volver a probar

    Concretamos qué queremos que pueda hacer y con qué ayuda. Revisamos los intentos y lo que ocurre fuera del taller para decidir si mantener la estrategia, cambiar el apoyo o ajustar el siguiente paso.

empezar es
una conversación.

No hace falta llegar con un diagnóstico ni con un programa elegido. Basta con contarnos qué os preocupa y qué os gustaría que resultara más fácil.

  1. primera entrevista

    Escuchamos a la familia: qué ocurre en casa o en clase, qué habéis probado y qué apoyos necesita. Valoramos si Rumbo encaja con ese punto de partida.

  2. un objetivo individual

    Concretamos una habilidad y una situación en la que practicarla. Acordamos qué queremos observar y con qué ayuda, en lugar de pedir simplemente que “se organice mejor”.

  3. entrenamiento con apoyo

    Combinamos el taller grupal, el trabajo individual y el acompañamiento familiar según las necesidades. Practicamos estrategias para llevarlas también al día a día.

  4. revisión del progreso

    Contrastamos lo practicado con lo que sucede fuera del taller. Revisamos qué puede hacer, dónde necesita ayuda y qué conviene ajustar. El siguiente paso se decide desde ahí.

hablar sobre la primera entrevista

antes de dar
el primer paso.

Algunas dudas que quizá también os estáis haciendo.

¿necesita tener un diagnóstico?

No. Rumbo se dirige a niños y adolescentes con o sin diagnóstico. Valoramos individualmente las dificultades, las necesidades y el encaje del apoyo. Un diagnóstico no determina por sí solo el itinerario.

¿cómo sabemos qué itinerario le conviene?

No tenéis que decidirlo antes de contactar. Ponte en marcha trabaja funciones ejecutivas; Motor personal pone el foco en motivación, hábitos y autonomía. Un adolescente también puede necesitar Ponte en marcha. Se pueden combinar elementos de ambos según la valoración, sin franjas rígidas de edad.

¿es una academia de refuerzo escolar?

El foco no es repasar asignaturas ni terminar los deberes, sino entrenar las habilidades que ayudan a abordarlos: empezar, planificar, mantener la atención o revisar los pasos. Usamos situaciones cotidianas para practicar estrategias, también fuera del estudio.

¿qué papel tiene la familia?

Aporta lo que observa en casa y participa en los apoyos que se acuerdan. La idea no es hacer las tareas por ellos, sino acompañar la práctica y compartir qué está funcionando o qué necesita otro enfoque.

¿cómo sabremos si está avanzando?

Con objetivos concretos y revisables: qué tarea consigue iniciar, qué pasos recuerda o con cuánta ayuda la realiza. Contrastamos lo observado en el entrenamiento con la vida cotidiana. No prometemos un resultado ni un plazo iguales para todos.

¿y si necesita otro tipo de apoyo?

La primera entrevista también sirve para valorar el encaje. Si Rumbo no responde a lo que necesita, os orientamos sobre el siguiente paso. Participar en un taller no sustituye otros apoyos que puedan ser necesarios.

Vuestra situación no tiene que encajar en una pregunta de esta lista.

escribir a rumbo

estamos en Ferrol

hablemos del siguiente paso.

Cuéntanos qué os preocupa. Os escuchamos para encontrar juntos por dónde empezar.